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Germinar una semilla (bandejas de germinación)

Lo primero que se nos viene a la mente cuando pensamos en germinar una semilla, es aquel experimento en el colegio, germinando semillas de caraota (frijol negro) en un pequeño envase de vidrio relleno de papel húmedo…

Hoy en día, si pensamos en algún método para que las semillas germinen y que las plántulas crezcan sanas hasta convertirse en plantas fuertes que podamos trasplantar, lo mas usual y lo que nos garantiza mejores resultados, es el uso de bandejas de germinación. De estas hay un sin fin de modelos, tamaños, formas y materiales, las que a nosotros nos perecen mas aptas para el hogar o un pequeño huerto, son los kits que contienen: bandeja con celdas, bandeja base y tapa transparente con o sin orificios de regulación de humedad. No significa esto, que muchas otras formas de germinar una semilla sean malas, pero con estas bandejas es mas facil, organizado y con un porcentaje de éxito mayor.

Un punto clave en la germinación de una semilla, es la semilla en si. No es lo mismo germinar una semilla de pimentón que es muy facil, que germinar la semilla de una palmera, que es algo mucho mas complejo. Unas son fáciles de germinar y otras no tanto o muy difíciles. Por eso antes de iniciar la germinación de cualquier semilla, debemos investigar un poco sobre sus características y las condiciones optimas que necesita.

Otros factores que inciden en el proceso de germinación, son el sustrato, la luz, la temperatura y la humedad.

Sustrato: debe ser de buena calidad, limpio, poroso y que garantice los nutrientes básicos para que la plántula se desarrolle sana y fuerte. Nosotros preparamos un sustrato con 60% de turba fina de montaña como base y 40% de vermiculita. Podemos agregar un 10% de humus o compost en la mezcla, pero nosotros preferimos hacerlo cuando las plántulas alcanzan unos 10cm de altura, porque estos abono orgánico pudieran afectar la germinación. Debemos asegurarnos que este sustrato retenga humedad y sea poroso para buena aireación y drenaje.

Luz: la recomendación general es colocar la bandeja de germinación bajo sombra o poca luz, que reciba luz reflejada y no directa. Sobre este tema hay infinidad de métodos que usan desde cero luz a luz con frecuencias especificas, pero para nosotros en nuestro pequeño huerto no es necesaria tanta especialización. Si colocamos nuestra bandeja en un lugar sin luz, al germinar las semillas y brotarlas plántulas, estas buscaran la luz y si no tienen un poco de ella pueden sufrir.

Temperatura: 25º centígrados es la temperatura generalmente recomendada, un poco mas o menos no debe ser motivo de preocupación. Si en el lugar de germinación por las noches la temperatura baja mucho (15º o menos), entonces debemos ubicar nuestra bandeja desde un inicio bajo resguardo ya que las semillas necesitan una temperatura estable para germinar.

Humedad: es el factor mas importante, las semillas deben estar húmedas todo el tiempo, para poder absorber agua y activar el proceso de germinación. Una bandeja de germinación con tapa, que mantenga la humedad sin necesidad de regar constantemente el sustrato es de gran ayuda. El sustrato debe ser bueno en la retención de agua, la turba y la vermiculita hacen ese trabajo de manera impecable. un exceso de humedad puede causar pudrición de las semillas y por esto debemos garantizar un buen drenaje de nuestros semilleros, revisemos los orificios de drenaje y de nuevo un sustrato que drene bien.

Aunque estamos hablando de germinar semillas para nuestro huerto en casa, debemos ser cuidadosos con la calidad de los materiales y procurar las mejores condiciones posibles. Vigilar a diario el semillero sin intervenirlo, salvo que haga falta.

Instrucciones

Ahora veamos el proceso de montar nuestro semillero y algunos tips que nos ayudaran a mejorar los resultados.

  • Preparación y limpieza: reunir todos los materiales en un solo lugar. Bandeja de Germinación (materos), Sustrato, Semillas, Agua y Utensilios. Todo debe estar muy limpio, desinfectar si es necesario.
  • Ubicación: seleccionemos el lugar optimo para ubicar el semillero. Bajo sombra, en un lugar firme, mesa o mueble estable protegido de la lluvia o de bajas temperaturas.
  • Selección de la semilla: aparte de estudiar previamente las características de cada especie y de su semilla, es importante prevenir que si vamos a germinar semillas de especies distintas, todas tengan un tiempo de germinación similar. No queremos tener plántulas ya en crecimiento y semillas que aun no germinan, corremos el riesgo de perder o las plántulas o las semillas aun sin germinar, porque ambas requieren diferentes condiciones de luz y humedad.
  • Siembra:
    1. Se rellenan todas las celdas de la bandeja de germinación con el sustrato especial hasta el tope. Luego con el agua, se riegan todas las celdas para humedecer el sustrato. Debemos comprobar que el sustrato queda completamente empapado y que el exceso de agua salió por los orificios de drenaje de cada celda.
    2. En la bandeja base que sirve de “camisa” o caja receptora de la bandeja de celdas, colocamos un chorrito de agua en su fondo que haga una capa muy fina de entre 2 a 3 milímetros de altura.
    3. Ya listas ambas bandejas, se introduce la bandeja de celdas dentro de la bandeja base.
    4. Seguido en cada celda vamos a colocar de 2 a 3 semillas sobre la superficie del sustrato, sin hundirlas o hacer huecos para meterlas dentro del sustrato. Cubrimos las semillas con un poco de sustrato, con una capa muy delgada, no mayor de 3 milímetros.
    5. Para terminar, tapamos las bandejas con su tapa y cerramos los orificios de ventilación si los tuviese, de manera que no se escape la humedad.
    6. Ubicamos nuestro semillero en el lugar previsto donde garantizamos unas correctas condiciones de luz y temperatura.
  • Cuidados: Diariamente debemos revisar nuestro semillero, observando lo siguiente.
    • Debe estar húmedo, observando micro gotas de agua en las paredes de la tapa y el sustrato debe estar húmedo, de lo contrario debemos humedecer el semillero rociando con agua, evitando remover la capa superior del sustrato con exceso de agua.
    • La capa superior del sustrato debe estar del color original, no debe presentar zonas verdosas que es moho por exceso de humedad, si esto sucede debe retirarse la tapa y dejar que seque un poco el semillero, luego colocar la tapa de nuevo sin hacer riego.
    • Verificar la presencia de insectos o plagas, que puedan dañar nuestras semillas o plántulas al inicio de la germinación. Deben eliminarse de inmediato plagas o insectos de forma manual sin utilizar plaguicidas químicos. Cubrir el semillero con un mosquitero o malla que lo proteja, en caso que no se este usando bandejas con tapa.
  • Trasplante: Para trasplantar las plantas debemos seguir estos pasos.
    • Cuando las plántulas alcancen una altura de 10 centímetros, retiramos la tapa de la bandeja y abonamos cada celda con un poco de humus o compost.
    • No volvemos a colocar la tapa, que podría maltratar las plántulas que cada día crecen aceleradamente.
    • En semilleros con celdas pequeñas las plantas al crecer comenzaran a ocupar mas espacio y a chocar sus hojas que se hacen mas grandes y abundantes día tras día. Este es el momento en el que debemos trasplantar a un matero individual a cada una.
    • Sacamos la bandeja de celdas de la bandeja base, y se empuja con los dedos cada una de las celdas de abajo hacia arriba para que la planta salga de la celda junto con el sustrato abrazado por las raíces. Nunca halemos las plantas desde arriba, podríamos romperlas con facilidad.
    • El matero que va a recibir la planta debe tener un sustrato similar o parecido al que usamos en los semilleros, de manera que nuestra planta siga su desarrollo sin mayores “traumas” o “estres”.

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